6.1.26

Estudiar dos carreras

Cuando era pequeña realmente no tenía un sueño que seguir. Al preguntarme que quería ser de grande no sabía que responder, principalmente porque en mis planes ni siquiera estaba llegar a la edad suficiente para empezar una carrera. Pero conforme el tiempo fue pasando me di cuenta de que las cosas no iban a salir como yo quería. 

Así, eventualmente continué viviendo y con ello, estudiando, aunque eso no me llevó a saber realmente qué quería hacer. Fue hasta el momento en que tuve que elegir una carrera que "supe" lo que quería. Por un lado estaba la tecnología, pues siempre estuve rodeada de esta y me gustaba mucho el mundo de las computadoras en general; y por el otro, siempre estuve rodeada de arte, sobre todo el dibujo y la pintura, aunque era más por mi interés que porque realmente estuviera rodeada de ello.

Me gustaban las matemáticas, resolvía ejercicios solo por diversión y muchos de mis profesores me decían cosas cómo "Tú sí puedes estudiar una ingeniería" o "Deberías pensar en estudiar algo con matemáticas". Aunque también estaba el otro lado: los que me alentaban a seguir dibujando y escribiendo. 

En el fondo, sé que mi primera opción hubiera sido estudiar artes plásticas, pero por diversas razones (cómo lo caro del material o la distancia) no pude hacerlo y fue entonces que decidí meterme a la ingeniería en sistemas computacionales. Pero esto, aunque me gusta, no termina de convencerme y no porque no sea buena, solo no es todo lo que yo esperaba, de cualquier forma, es difícil llenar expectativas que no existen del todo. 

Entonces, después de dos años en la ingeniería decidí entrar a mi segunda carrera: diseño y comunicación visual. No era exactamente lo que quería, sin embargo abarca una buena parte lo que me hubiera gustado explotar, pero tampoco termina de sentirse bien, probablemente por lo mismo de no tener una expectativa clara de lo que realmente quiero. 

Estar en simultáneo en ambas carreras me gusta, aunque se lleva gran parte de mi tiempo entre ir a clases y las tareas, creo que he logrado llegar a un balance. Sin embargo, existen veces que no me encuentro motivada para hacer nada. 

Mi primer semestre en ambas pasó sin problemas, me sentía motivada y con ganas de llevar las dos de buena manera. Al llegar el segundo semestre comencé a decaer: dejé pasar muchas tareas y terminé reprobando la mitad de mis materias en diseño. Pensé que iba a recuperarme en mi tercer semestre y realmente me estaba esforzando, pero a la mitad volví a recaer y aunque no me fue tan mal como en el semestre anterior, la mayoría de mis materias las pasé con el mínimo y eso se sintió todavía peor, nunca había tenido una calificación tan baja.

A veces he pensado en abandonar diseño, pues no es mi prioridad, pero ya he invertido tanto en esa carrera que no se sentiría bien dejarla. De alguna u otra manera me ha ayudado a sobrellevar un poco la ingeniería también, siempre hay una forma de combinar ambas y eso se siente bien, pero no termina de hacerme sentir en paz. 

Ahora mismo me falta muy poco para terminar la ingeniería, siento que debería sentirme emocionada, pero no logro sentir nada que no sea cansancio. Solo quiero dormir.

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