Así, eventualmente continué viviendo y con ello, estudiando, aunque eso no me llevó a saber realmente qué quería hacer. Fue hasta el momento en que tuve que elegir una carrera que "supe" lo que quería. Por un lado estaba la tecnología, pues siempre estuve rodeada de esta y me gustaba mucho el mundo de las computadoras en general; y por el otro, siempre estuve rodeada de arte, sobre todo el dibujo y la pintura, aunque era más por mi interés que porque realmente estuviera rodeada de ello.