26.3.26

El mapa se siente raro

No ha habido tormenta, ni ruido fuerte, ni pasos persiguiéndome… y aun así, algo no se ha ido. Es como si el aire estuviera un poco más pesado desde hace varios días. Camino, me detengo, vuelvo a caminar… pero no encuentro un lugar donde el cuerpo quiera quedarse quieto.

He revisado mis huellas. Todas son mías. Ninguna parece peligrosa. Y aun así, sigo mirando detrás de mí.

A veces creo que ya pasó, que ya puedo sentarme, cerrar los ojos, dormir un rato sin pensar. Pero entonces algo pequeño se mueve dentro, no sé qué es, pero vuelvo a levantar la cabeza, como si hubiera olvidado algo importante… aunque no sepa qué.

23.3.26

El collar rojo

Recuerdo que desde pequeña me gustaba mucho su collar rojo. Siempre imaginaba con que ropa podría usarlo y amaba ponérmelo, aunque solo para llevarlo un rato conmigo, porque era demasiado especial para ella.

Pero ahora que es mío, ya no sé con que combinarlo. Llevo un año con él y no he sido capaz de usarlo ni una sola vez, porque nada es demasiado bueno para llevarlo puesto. 

No quisiera que se echara a perder por solo tenerlo guardado, pero no dejo de sentir que nada está a la altura de ese collar. Aunque todavía amo ponérmelo, nada es suficiente para llevarlo como accesorio; pero guardarlo para una ocasión especial parece demasiado, no hay nada especial en dónde pueda usarlo.

20.3.26

Arrepentimiento

 No hay un solo día desde hace exactamente un año, que no me arrepienta por no haber dicho todo lo que sentía.

Mi relación con ella siempre fue muy fría, aunque la más cálida si comparo cómo se comportaba con los demás. Estoy segura de que éramos el único consuelo de la otra y aún así, solo pudimos decir que nos queríamos cuando nos despedimos.

Ella odiaba que yo llorara y yo no podía evitar hacerlo cada vez que la veía tan mal, se ponía peor si me veía así, lo que me hacía sentirme peor también.

8.3.26

Cómo "Las amistades particulares" me destruyó

No sabía que una película podía hacerme sentir tan mal. Me enojé, me frustré, me dolió. Primero vi Las amistades particulares. Lloré, fue una tristeza que creció lentamente, como si algo hubiera quedado fuera de lugar dentro de mí. Tiempo después leí la novela, Les amitiés particulières, convencida de que ya sabía lo que venía. No lo sabía. El libro no solo repitió el golpe, lo profundizó. Han pasado años y todavía no me atrevo a volver a ninguno de los dos. No por falta de interés, sino porque sé exactamente qué parte me rompe.

Lo que más me destruyó no fue únicamente el final, fue la injusticia, ver cómo algo que nacía con inocencia fue tratado como una falta moral que debía corregirse.

3.3.26

Otro inicio de semestre

Acabo de entrar en conciencia de que estoy en mi último semestre de la ingeniería y ahora más que nunca siento que no sé nada. Pero dejando un poco de lado eso, no sé que hacer ahora. No tengo ningún plan a futuro porque nunca creí llegar viva a esta edad. 

De solo pensar en todos los trámites que vienen a partir de ahora me dan ganas de darme de baja, pero de la vida. No tengo ganas de realizar todos los procesos necesarios para terminar y sinceramente tampoco tengo muchas ganas de salir.

El mapa se siente raro

No ha habido tormenta, ni ruido fuerte, ni pasos persiguiéndome… y aun así, algo no se ha ido. Es como si el aire estuviera un poco más pesa...

Shiny Grey Star