Pero... junto con esas cartas también encontré algunas que yo escribí y guardé por mucho tiempo porque nunca se entregaron. Estaban llenas de despedidas para personas que ya ni siquiera recuerdo. Eso me hizo ver el gran progreso que he tenido. Después de tres intentos y aunque no he dejado de lado del todo esos pensamientos, me doy cuenta de que no estoy tan mal como en esos momentos.
Es algo gracioso que hasta ahora me doy cuenta de eso y gracias a cartas que no recordaba haber escrito. Sin embargo, no puedo evitar sentirme mal por mi yo de antes. Me pregunto cómo es que pude aguantar tanto.
También me cuestiono por qué decidí guardarlas, cuál era el punto de recordarme que no logré mi objetivo? O por qué guardé las primeras cuándo después hice más? No me quedé con cosas que ahora me hubiera gustado conservar, entonces por qué?. Creo que son cosas que no podré responder en un buen tiempo.
En cualquier caso, me gustaría volver a dar y recibir cartas con más frecuencia, creo que es una de las formas más bonitas de demostrarle cariño a alguien. Amo todo el proceso de querer plasmar algo en papel para que otra persona lo tenga y esforzarse porque se vea bonito para que concuerde con el mensaje que se quiere dar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario