Hoy desperté.
Pero no sé si es la primera. EL suelo estaba blanco, como si alguien hubiera borrado un dibujo.
No hay puertas, solo este suéter y mis ojos que no saben cerrarse.
Todo se siente lleno de eco, como si el aire recordara cosas que yo no.
Encontré este cuaderno al lado de mi sombra. Así que lo escribiré todo aquí, mientras me invento a mí mismo. Escribiré lo que nadie más entiende.
Y también decidí que tengo una misión: encontrar mi nombre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario