Fue el vínculo más bonito que pude haber tenido con alguien y no esperaba que se volviera de la forma en que lo hizo. Aunque si hago un poco de memoria, siempre fue así, solo que poco a poco comencé a darme cuenta.
Creo que la que comenzó con él problema fui yo. Cómo siempre, me costaba poder demostrar algo de afecto, ni siquiera era capaz de darle un abrazo cuando lo necesitaba y en general, no fui la amiga que ella necesitaba, pero eso no impidió que nos entendiéramos mejor que nadie.
Con el tiempo las cosas cambiaron, ahora era ella quien no era buena amiga y no la culpo. Es como si nuestros roles se hubieran invertido y de alguna u otra manera pude sentir lo horrible que fui, pero aún así, creo que no merecía el maltrato emocional que recibí.
Siento que de alguna manera me volví emocionalmente dependiente de ella, incluso ahora, porque no sé vivir si no está. No somos tan cercanas como antes y probablemente nunca volveré a abrazarla, pero no puedo imaginar una vida donde ella ya no esté, dónde ya no reciba sus mensajes, a veces hirientes y otras de lo más dulces.
Me siento mal por extrañarla. Ya no puedo amarla cómo lo hice en algún momento y sé que nadie podrá quererla como yo; pero estoy segura de que de igual forma, nadie me amará y querrá cómo ella lo hizo (o lo hace, no tengo idea).

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