13.1.26

Estambre negro

Día incierto, hora indeterminada

Hoy comencé a caminar por mi taller sin saber bien por qué. Lo hice como quien busca algo que no tiene nombre todavía. Entre botones, hilos deshilachados y agujas de muchas vidas, encontré un ovillo negro decolorado. Tenía la textura de las cosas que han esperado demasiado tiempo sin volverse polvo.

No sabía tejer, pero mis patas parecían recordar algo que mi cabeza todavía no. Tomé el estambre, lo pasé entre mis garras, enredé, tiré solté y luego una y otra vez. No seguía un patrón, pero el ritmo me sostuvo.

A cada vuelta, algo en mí se acomodaba. Como si los hilos no solo se enredaran entre sí, sino también dentro de mí. Pedacitos dispersos que volvían a tocarse. No sé exactamente que es lo que estoy haciendo, una cobija, un nuevo suéter, o una parte de lo que perdí. Solo sé que con cada puntada respiro un poco más parejo.

Recordé una leyenda que escuché en un rincón polvoriento:

Si tejes demasiado bien, un pedazo de tu alma queda atrapada entre los hilos.

No sé si es una advertencia. Quizás yo mismo estoy intentando atraparme para no seguir deshaciéndome. 


¿Qué parte de mí quedó atrapada aquí?


No hay comentarios:

Publicar un comentario

El mapa se siente raro

No ha habido tormenta, ni ruido fuerte, ni pasos persiguiéndome… y aun así, algo no se ha ido. Es como si el aire estuviera un poco más pesa...

Shiny Grey Star